Hola queridos lectores!
Para esta entrega elegí un autor que creo todos deberían conocer: se llama Stanley Milgram y es el padre de la teoría de "seis grados de separación" en la cual considera que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del globo a través de una cadena que no tendría más de cinco intermediarios; de ahí los seis grados de separación. Otra de la razones por las cuales este autor ha pasado a la historia es por su famoso experiemnto de "obediencia a la autoridad": Milgram se preguntó, después de la Segunda Guerra Mundial, si había características específicas en aquellas personas que mataban o torturaban a otras bajo la premisa de la obediencia; así llegó a dar nacimiento a este experimento, en el que personas tales como estudiantes, amas de casa, profesionales y obreros eran puestos a prueba de manera tal de poder evaluar la obediencia.
Milgran comenta: "La obediencia, como un determinante de la conducta, es algo de importancia particular para nuestra época. Entre los años 1993 y1945 fueron sistemáticamente sacrificados bajo órdenes millones de personas inocentes. Esta conducta tuvo su origen en la mente de un único individuo, más no podría haber sido llevada a cabo a gran escala tan amplia sin la colaboración obediente de otras muchas personas.
Milgram continúa: "El problema moral de si se ha de obedecer cuando se da un conflicto entre el precepto y la conciencia fue analizado filosóficamente en toda época de la historia. Los filósofos conservadores arguyen diciendo que la construcción misma de la sociedad se ve amenazada por la desobediencia, y que incluso cuando una acción prescrita por la autoridad es injusta, es mejor cumplirla que hacer tambalearlas bases de la autoridad. Mas los humanistas razonan a favor de la primacía de la conciencia individual, insistiendo en que, cuando se hallan en conflicto el juicio moral del individuo y la autoridad, ha de pasar aquél por encima de ésta."2 El experimento de Milgram trajo sorprendentes hechos que refutaron tales afirmaciones.
Stanley Milgram plantea: "El problema principal es: ¿Hasta dónde va a someterse el participante a las instrucciones del experimentador antes de negarse a llevar a cabo las acciones que de él se exigen?"3
Al comienzo del citado experimento, llegan dos personas al laboratorio, para tomar parte en una investigación de memoria y aprendizaje; una de ellas será designada el "profesor" y a la otra como el “aprendiz”; obviamente está todo arreglado de manera tal que el único individuo que no forma parte del staff sea quien toma el lugar del profesor. El experimentador explica que esta investigación se halla relacionada con los efectos del castigo sobre el aprendizaje. El aprendiz es conducido a una habitación, se le atan correas a los brazos, y se le sujeta un electrodo a la muñeca. y se la explica entonces que tiene que aprender una lista de palabras paralelas; siempre que cometa un error recibirá una descarga eléctrica de intensidad creciente. Se le hace probar al "profesor" el electrodo en la muñeca, para convencerle de su funcionamiento y de que no es peligroso.
Al otro participante se le lleva a otra habitación y se le hace sentarse ante un generador de descargas, que tiene una línea horizontal con conmutadores de
Milgram comenta: "El enseñante es un sujeto de experimentación; el sujeto de aprendizaje, la víctima, es un actor que de hecho no recibe descarga alguna. Lo importante del experimento consiste en saber hasta qué punto va a seguir una persona en una situación concreta y medible, en la que se ordena que inflija un dolor creciente a una víctima que se queja de ello. ¿En qué punto rehusará el sujeto obedecer al experimentador?"4
El participante "alumno" no recibe descarga alguna, en realidad, pero el "profesor" no lo sabe; más que nada por que éste se queja en repetidas ocasiones y grita, pidiendo que termine el experiemnto, por ejemplo. En estos momentos del experimento, el sujeto acudiría al experimentador para preguntarle si debía continuar administrando descargas, y recibiría una seria de respuestas tales como:
1- Por favor, prosiga
2- El experimento exige que Ud. prosiga
3- Es absolutamente esencial que Ud. Continúe.
El autor continúa: "Se ha solido ofrecer como explicación común el que las personas que hacían llegar esas descargas a la víctima eran en su nivel más violento, auténticos monstruos, sádicos. Mas si se tiene uno en cuenta que casi los dos tercios de los participantes se ven incluidos en la categoría de sujetos “obedientes”, y que representan personas corrientes tomadas de las clases obreras, profesionales y directivas, esa explicación se hace sumamente floja. La persona normal que hacía llegar una descarga sobre la víctima, lo hacía por un sentido de obligación – por una concepción de sus deberes como sujeto de experimentación – y no por tendencia peculiarmente agresiva alguna.Las personas más corrientes pueden convertirse en agentes de un proceso terriblemente destructivo. Son relativamente pocas las personas que cuentan con recursos suficientes para oponerse a la autoridad. En ese momento entran en acción toda una serie de inhibiciones contra la desobediencia a la autoridad, y hacen que la persona permanezca en su puesto."6
Sorprendente, no? Cualquiera puede llegar a estos extremos, comprobó Stanley Milgram; la obediencia a la autoridad sería algo que todos poseemos, y es muy peligroso seber que cualquiera puede actuar perjudicando a terceros bajo ciertas circunstancias...
Milgram cierra explicando: "
Otro de estos mecanismos lo constituye la tendencia del individuo a verse tan absorbido por los aspectos estrechamente técnicos de su tarea, que pierde la visión de las más amplias consecuencias de la misma. Los sujetos se ven inmersos en los procedimientos, leyendo con la más exquisita de las pronunciaciones las palabras correctas y apretando los conmutadores con e mayor de los cuidados. Quieren llevar a cabo una ejecución perfecta, y esto se ve acompañado de un estrechamiento de su preocupación moral.
La adaptación de pensamiento más corriente en el sujeto obediente es, por lo que a él se refiere, el considerarse como no responsable de sus acciones. Se libera de toda responsabilidad atribuyendo toda iniciativa al una autoridad legítima. No se tiene a sí misma como una persona que actúa de una manera totalmente responsable, sino como un agente de la autoridad externa. Incapaz de desafiar la autoridad del experimentador, le atribuyen a él toda la responsabilidad.
Hemos nacido con un potencial de obediencia que tiene una interacción con la influencia de la sociedad para producir el hombre obediente. En este sentido sucede con la capacidad de obediencia lo que con la capacidad del lenguaje: es preciso que determinadas estructuras mentales altamente específicas, se hallen presentes si queremos que tenga el organismo un potencial de lenguaje, y sin embargo para crear al hombre parlante es necesario que se lo coloque en un medio social.
A mí particularmente me sorprendió muchísmo este experimento cuando me enteré de su existencia, el hecho de que cualquier persona puede cometer actos de este calibre de violencia me lleva a pensar que, si se nos lleva de determinada manera, los humanos podemos hacer cualquier cosa, lo que es terrible si consideramos las acciones que cometen los soldados, por ejemplo, en combate; a mí nunca me convenció la idea de matar a alguien por que es "enemigo", es más, me aprece harto ridículo que la gente se mate de esa manera, pero creo que estos actos están más que explicados por este experimento que, aunque un poco fuera de lo que se cosnidraría ético, nos abre un poco los ojos, no?
Uds. qué opinan?
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 - Milgram, Stanley; Obediencia a la autoridad, Bilbao, Desclée de Brouwer, 1984
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